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Infraestructura digital para la Inteligencia Artificial

Javier Juárez Mojica, Comisionado Presidente en Suplencia,

Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT)

Finalmente, somos testigos del despunte de la Inteligencia Artificial (IA), para las mayorías, quizá el lanzamiento de ChatGPT en 2022 sea el encuentro más llamativo con esta tecnología. Pero no se trata de un fenómeno reciente ni limitado a aplicaciones de IA generativa. En la última década, el número de publicaciones científicas, inversiones de capital de riesgo, patentes y startupsdedicadas a la IA han despuntado, e incluso la proporción de empresas que adoptaron alguna aplicación de IA en 2022 se ha más que duplicado desde 2017[1]. El momentum de la IA ha sido reconocido tanto por empresas como por gobiernos, decenas de países han lanzado estrategias para promover esta tecnología y los esfuerzos internacionales para regular su uso han cobrado fuerza, encabezados por la UNESCO[2], la OCDE[3] y la Unión Europea.


El momento que estamos viviendo ha sido descrito como la cuarta revolución industrial, y ha sido calificada por algunos como una progresión natural del cambio tecnológico. Para otros, se trata incluso de una revolución cognitiva, ya que no sólo desplaza la fuerza física sino también podría reemplazar nuestras capacidades, habilidades y toma de decisiones.


Lo anterior indica que nos encontramos en la antesala de una transformación de nuestra organización social sin precedentes. En el marco del Foro Económico Mundial de Davos 2018, el CEO de Google, Sundar Pichai, dijo que la IA tendrá un impacto más profundo en el mundo que algunas de las invenciones más ubicuas de la historia como el fuego y la electricidad. Es un cambio tecnológico que promete una gran cantidad de beneficios en todos los aspectos de la vida: en la medicina, la seguridad, el transporte, la administración de la energía, el surgimiento de Smart Cities, e incluso la mejora de las capacidades humanas.


Para ser exitosos en la adopción de IA necesitamos alcanzar una serie de prerrequisitos que nos permitirán incluir a más personas en el aprovechamiento de estos desarrollos tecnológicos, en particular las telecomunicaciones y los datos juegan un papel fundamental.

  • 5G, se trata de la tecnología celular más reciente, que ofrece, entre otras, comunicaciones ultra confiables de baja latencia (de hasta 1 ms), alta disponibilidad, confiabilidad y seguridad lo que permite promover servicios como los vehículos autónomos, cirugías a distancia, comunicaciones masivas tipo máquina a máquina, el internet de las cosas con al menos un millón de conexiones por kilómetro cuadrado con larga duración de batería y amplia cobertura, incluso dentro de edificios.[4].


  • El Internet de las Cosas (IoT), habilitada por las capacidades de 5G, no es otra cosa que una red de dispositivos interconectados que pueden recopilar y transmitir datos a través de Internet. Estos dispositivos pueden ser sensores, cámaras, medidores, vehículos, electrodomésticos o cualquier otro objeto. Los dispositivos IoT recopilan una gran cantidad de datos en tiempo real, como datos de sensores, imágenes o videos que sirven como una suerte de insumo para entrenar algoritmos de IA.


Hablando de infraestructura digital en términos más generales, es necesario fomentar el crecimiento de los centros de datos ya que los modelos de IA requieren grandes volúmenes de datos y capacidad de cómputo para entrenarse y continuar operando.

Estos no son los únicos desafíos, impulsar el despliegue de infraestructura en telecomunicaciones (redes de fibra óptica), la asignación eficiente, suficiente y asequible de espectro y la transición al protocolo de Internet IPv6, por mencionar algunos, son otros prerrequisitos que permitirán explotar exitosamente la IA.

La agenda es larga, los desafíos son muchos, el futuro siempre provoca incertidumbre, pero el reto es claro, por eso es de celebrarse espacios como ANIA para unir fuerzas en esta meta común. Como diría el matemático y biólogo Alan Kay “la mejor forma de predecir el futuro es inventarlo”.




[1] THE AI INDEX REPORT, Stanford University 2023. https://aiindex.stanford.edu/report/ [2] Recomendación sobre la ética de la inteligencia artificial. https://www.unesco.org/es/articles/recomendacion-sobre-la-etica-de-la-inteligencia-artificial [3] Principios de la OCDE sobre Inteligencia Artificial. https://www.oecd.org/espanol/noticias/cuarentaydospaisesadoptanlosprincipiosdelaocdesobreinteligenciaartificial.htm [4] Con información de la UIT y GSMA.

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